Un dron ruso se estrelló contra un edificio de apartamentos en Galati, Rumania, el pasado viernes, provocando un incendio y dejando dos heridos. Este grave incidente de estrellamiento dron ruso Rumania ha generado una profunda alarma internacional, llevando a líderes europeos a condenar la escalada de la tensión en la frontera oriental de la Unión Europea.
Imagen de la cobertura sobre «Cruzaron otra línea roja»: el choque de un dron ruso contra un edificio en Ruma. Foto de: BBC Mundo
El suceso ocurrió en la ciudad de Galati, en el este de Rumania, una zona cercana a las fronteras con Ucrania y Moldavia. Según las autoridades rumanas, la carga explosiva del dron detonó en la décima planta de un bloque de apartamentos, lo que obligó a evacuar a unas 70 personas mientras se combatía el incendio. El presidente de Rumania, Nicușor Dan, convocó de inmediato una reunión de emergencia del Consejo Supremo de Defensa, describiendo el evento como el más grave que ha afectado el territorio rumano desde el inicio de la guerra de agresión rusa contra Ucrania.
«La guerra de agresión (de Rusia) había cruzado otra línea más»
La reacción de la comunidad internacional fue inmediata y contundente. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, utilizó la declaración para señalar que la acción representaba un aumento en la agresividad. Por su parte, la OTAN condenó públicamente la «temeridad de Rusia». Este no es un hecho aislado: el Ministerio de Defensa rumano informó que, desde el inicio del conflicto, se han encontrado fragmentos de drones en territorio rumano en 47 ocasiones distintas, de las cuales 12 ocurrieron solo este año.Imagen ilustrativa: Presidenta de la Comisión Europea Foto: commons.wikimedia.org
La respuesta militar y la tensión fronteriza
Foto de archivo (2010): Ciudad donde ocurrió el incidente Foto: commons.wikimedia.org
Ante la amenaza, el ejército rumano desplegó dos cazas F-16. Sin embargo, las fuerzas militares rumanas operan bajo importantes limitaciones. El general de brigada Gheorghe Maxim explicó que el ejército no puede lanzar proyectiles hacia el espacio aéreo ucraniano, ya que «Ucrania está en guerra, pero Rumania está en paz».
El Ministerio de Asuntos Exteriores rumano calificó el incidente como una «escalada grave e irresponsable por parte de la Federación Rusa». Además, Bucarest informó al secretario general de la OTAN y solicitó medidas para acelerar la transferencia de capacidades antidrones a Rumania. El río Danubio, que sirve como frontera natural con Ucrania, ha sido un blanco recurrente de ataques aéreos rusos, aunque en un incidente anterior en abril, otro dron ruso causó daños materiales en Galati, sin que hubiera heridos.
El incidente subraya la compleja situación de la frontera, que ha sido escenario de ataques aéreos y de drones. En paralelo, se reportaron ataques en otros puntos: en la región de Odesa, el puerto de Izmail fue atacado con drones la mañana del viernes, mientras que en una zona controlada por Rusia de Donetsk, tres trabajadores de servicios públicos murieron en un ataque con drones ucranianos el jueves.