Moody’s alerta sobre alta vulnerabilidad industrial de Argentina y Brasil ante China
Moody’s Ratings ha alertado sobre el nivel de exposición industrial de América Latina, señalando que Argentina y Brasil lideran los niveles más altos de vulnerabilidad manufacturera ante la relación comercial con China. El informe detalla cómo este fenómeno genera un «doble riesgo» estructural para la región, afectando las cadenas productivas internas.
El buque BYD Changzhou atraca en la Terminal Zárate de Argentina, reflejando el impacto de las importaciones chinas en la industria manufacturera regional. Foto de: BYD
Según el Índice de Vulnerabilidad Manufacturera (MVI), ambos países exhiben entre el 50% y el 60% de sus sectores industriales catalogados en rangos de alto o medio riesgo debido a la competencia directa del gigante asiático. En Argentina, esta fragilidad se manifiesta por una erosión generalizada de su competitividad; de hecho, la nación ha retrocedido en 11 de los 14 sectores industriales analizados desde el año 2010.
Por contraste, Moody’s destaca que Perú figura entre los países menos expuestos al desplazamiento industrial. Esto se debe a que su huella manufacturera nacional es pequeña y está en gran medida aislada; los únicos sectores de vulnerabilidad alta y media —textiles e indumentaria, y equipos eléctricos y ópticos— presentan una sensibilidad económica muy baja para la economía del país.
A nivel regional, la calificadora advierte que la dependencia de China como centro de oferta y demanda genera un «doble riesgo» para América Latina. Por un lado, los desequilibrios en la producción industrial china plantean riesgos competitivos directos para las bases manufacturera interna (afectando sectores clave como el acero, vehículos, electrónica o productos químicos) debido a presiones por importaciones y compresión de márgenes.
Por otro lado, se observa que las exportaciones hacia China están cada vez más concentradas en materias primas o *commodities*. Este patrón sugiere que la región está retrocediendo en la cadena de valor. Moody’s sostiene que esta relación comercial asimétrica se configura por tres dinámicas principales: 1) la competencia acelerada de importaciones chinas; 2) la creciente dependencia de las materias primas y, 3) una reorientación geopolítica derivada de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.
El informe concluye que el mayor peligro para América Latina no es un problema cíclico, sino estructural. Esto se debe a que el modelo de crecimiento económico chino está transitando desde la infraestructura tradicional y la construcción inmobiliaria hacia la manufactura de alta tecnología. Este cambio previsiblemente disminuirá tanto el consumo interno chino como su demanda por materias primas tradicionales.