EE.UU. designa a PCC y Comando Rojo como terroristas
Estados Unidos ha designado a las dos principales bandas criminales de Brasil, el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Rojo, como organizaciones terroristas extranjeras. Este anuncio, realizado por el secretario de Estado Marco Rubio, genera un impacto político inmediato, siendo visto como un revés para el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y un impulso para su principal rival, Flávio Bolsonaro.
Imagen de la cobertura sobre US designates Brazil’s two largest gangs as terrorist organizations. Foto de: The Guardian
Las bandas, que operan en Brasil, surgieron originalmente dentro de las prisiones brasileñas como respuesta a abusos y torturas. Actualmente, son consideradas entre las organizaciones criminales más grandes de América Latina. Ambas facciones se especializan en la exportación de cocaína, proveniente de países vecinos como Colombia, Perú y Bolivia, con rutas principales hacia Estados Unidos y Europa.
Históricamente, el Comando Rojo es la facción más antigua, surgiendo en la década de 1970 a raíz de interacciones entre presos políticos y delincuentes comunes. Por su parte, el PCC fue fundado en la década de 1990 en una prisión de São Paulo. Aunque compiten por el control de rutas de narcotráfico, operan de manera distinta: el Comando Rojo tiene una estructura de liderazgo más descentralizada, mientras que el PCC funciona casi como una corporación, con una aproximación más discreta y empresarial.
Implicaciones de la designación terroristas PCC Red
La decisión estadounidense ha generado una fuerte polarización política en Brasil. Lula da Silva se ha opuesto enérgicamente a la clasificación, calificándola de «afrenta a la soberanía brasileña» y argumentando que el país ya combate activamente a estas organizaciones. En contraste, Flávio Bolsonaro, candidato de derecha, celebró la medida, afirmando en su visita a EE. UU. que ellos «hicieron más por Brasil y por la seguridad de los brasileños que Lula».Foto de archivo (2014): Departamento de Estado de los Estados Unidos Foto: commons.wikimedia.org
«En un viaje como candidato presidencial, hicimos más por Brasil y por la seguridad de los brasileños que Lula»
Analistas señalan que la designación, que sigue a clasificaciones similares en Colombia, México y Venezuela, podría acarrear repercusiones financieras incluso para ciudadanos brasileños inocentes. Esta acción es interpretada como un ejemplo de la creciente presión ejercida por la Casa Blanca en la región, en el marco de lo que se denomina la «guerra contra las drogas».
Publicidad
El contexto regional es clave: un informe publicado esta semana por el Armed Conflict Location & Event Data Project reveló que la presión de EE. UU. impulsó un incremento del 18% en los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y grupos armados en América Latina y el Caribe durante 2025. Aunque la decisión fue anticipada, no se mencionó durante la reunión de Trump con Lula en la Casa Blanca hace tres semanas.
A pesar de la tensión, el presidente Lula aún no ha emitido un comentario oficial sobre la decisión de EE. UU. Las autoridades federales brasileñas, sin embargo, lanzaron horas antes de este anuncio una nueva operación dirigida a combatir la infiltración del PCC en el sector financiero nacional. El impacto de esta designación sigue siendo objeto de debate entre observadores internacionales.Imagen ilustrativa: Ciudad de Brasilia Foto: flickr.com