El arqueólogo Israel Elizalde Mendez ha dedicado más de una década a investigar la relación entre los mexicas y sus animales, desvelando este vivario que funcionaba no solo como entretenimiento para Moctezuma II y su corte, sino también como un espacio sagrado donde se entendía el mundo a través de mitos de creación. Según Elizalde, estos animales eran vitales en la comprensión del universo mexica.
«Los animales les permitían entender el mundo, eran parte de mitos de creación», afirmó Elizalde a BBC Mundo.
El estudio ha revelado que este vivario contaba con una decena de estanques de piedra volcánica donde se criaban peces y aves acuáticas, además de jaulas para jaguares, lobos y pumas. También se han encontrado evidencias de águilas reales y guacamayas traídas desde otras partes del imperio.
Según las fuentes histórics, el cuidado de estos animales requería a más de 300 hombres dedicados exclusivamente a su mantenimiento. Elizalde ha estudiado restos de 28 ejemplares enterrados que proporcionan pistas sobre la existencia del vivario tal como se describe en las fuentes documentales.
La investigación de Elizalde, basada en evidencias arqueológicas y textos históricos, ha permitido entender mejor el papel crucial que tenían los animales en la cultura mexica. Sin embargo, aún persisten preguntas sobre qué evidencias físicas quedaron tras la conquista española.
Las investigaciones de Elizalde son parte del libro «El cautiverio de los animales en la antigua ciudad de Tenochtitlan», publicado recientemente.
La reconstrucción de este vivario ofrece una visión única sobre cómo los mexicas entendían y valoraban a los animales en su sociedad.
Redaccion basada en reportes de BBC Mundo. Ver fuente original.