El ataque tuvo lugar durante la cena anual organizada por los corresponsales de prensa en la capital estadounidense, donde se reúnen políticos, periodistas y celebridades para una noche festiva. Alrededor del primer plato, cinco disparos fueron escuchados desde el interior del salón.
El sospechoso fue identificado como Cole Allen, un hombre de 31 años originario de California que se había registrado como huésped en el hotel Washington Hilton. Según las autoridades, Allen intentó entrar al área donde se celebraba la cena pero fue interceptado por seguridad antes de llegar a los asistentes.
El incidente es el tercer atentado al que ha sobrevivido Trump, después del mitin en Butler (Pensilvania) en 2016, donde un francotirador disparó hasta ocho veces y una bala rozó la oreja derecha del entonces candidato republicano. Además, hubo otro intento de asesinato cuando Trump era golfista en Florida.
La evacuación del hotel Washington Hilton se realizó con rapidez y eficiencia, llenando el exterior del edificio de agentes policiales que acordonaron la zona para investigar. El área donde ocurrió el incidento fue inmediatamente cerrada a los transeúntes.
Según las primeras informaciones, Allen se alojaba en el hotel y no tenía permiso para estar en el salón del evento. Las autoridades continúan con la investigación para determinar los motivos detrás de este intento de atentado.
Este tipo de incidentes ha llevado a un aumento en las medidas de seguridad alrededor del presidente Trump, tanto durante eventos públicos como en su residencia oficial. Sin embargo, el hecho subraya la persistente amenaza que enfrentan los líderes políticos en Estados Unidos.
Redaccion basada en reportes de El País. Ver fuente original.