Desde 2021, el M23, respaldado por Ruanda, ha tomado territorio en el este de la RDC, donde persiste una guerra que dura más de tres décadas. En diciembre pasado, las partes firmaron un acuerdo de paz mediado por EE.UU., pero los enfrentamientos han continuado recientemente en áreas montañosas del Kivu del Sur.
En declaraciones a Al Jazeera, Human Rights Watch denunció que tanto el gobierno como los rebeldes han obstaculizado la entrega de ayuda y han impedido que civiles abandonen las zonas altas del Kivu del Sur. “Los civiles en las alturas del Kivu del Sur están enfrentando una crisis humanitaria grave y viven con miedo a las violaciones por parte de todos los actores”, afirmó Clementine de Montjoye, investigadora senior sobre el Gran Lago.
Las partes acordaron no tomar acciones que socaven la entrega humanitaria ni atacar civiles. Además, liberarán prisioneros en un plazo de diez días como parte del esfuerzo para “construir confianza”. También firmaron un protocolo para el monitoreo de la tregua, lo que permitirá a observadores comenzar las labores de vigilancia y verificación.
Las negociaciones en Montreux contaron con la participación de representantes de Qatar, EE.UU., Suiza, la Comisión de la Unión Africana (UA) y Togo como mediador de la UA.
Según el comunicado del Departamento de Estado, las partes también acordaron un protocolo para el acceso humanitario y protecciones judiciales.
Redaccion basada en reportes de Al Jazeera. Ver fuente original.