La operación Kitchen fue revelada por Luis Bárcenas en su declaración de 2018, lo que llevó a una moción de censura que sacó al Partido Popular (PP) del poder. Ahora, con Rajoy declarando como testigo, el caso vuelve a generar preocupación entre los miembros del partido.
El PP señala que el caso es «prehistoria» y no afecta la capacidad de Pablo Casado para liderar el partido. Sin embargo, algunos miembros temen que pueda limitar su estrategia política basada en la corrupción del PSOE. La declaración de Rajoy este jueves ha provocado indignación entre los socialistas.
La reaparición del caso Kitchen podría afectar la capacidad del PP para utilizar la corrupción como elemento central de su estrategia de oposición, ya que el Gobierno utiliza estos casos para defenderse de ataques del partido. El presidente actual del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha ordenado mantener la calma y confiar en que los efectos pasen rápidamente.
Según fuentes consultadas, si Jorge Fernández Díaz no involucra a Rajoy en el caso, este podría considerarse superado. Sin embargo, para algunos analistas, el PP está empezando a ver que la corrupción ya no es un tema efectivo en las campañas electorales.
El ex presidente del PP, Mariano Rajoy, ha sido investigado durante 15 años sin ser imputado. A pesar de esto, la reaparición del caso Kitchen podría recordar a los votantes por qué el partido fue sacado del poder en 2018.
El PP está explorando nuevas estrategias para enfrentar las elecciones andaluzas y otras futuras campañas electorales. Mientras tanto, algunos miembros del partido creen que la prioridad nacional es un tema más efectivo para ganar votos en lugar de centrarse en casos de corrupción.
Redaccion basada en reportes de El País. Ver fuente original.