La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elevado la alerta sobre el brote de Ébola en la República Democrática del Congo (RDC), describiendo la situación como «profundamente preocupante». Los líderes de la OMS advirtieron sobre la rápida propagación de la enfermedad, con casi 750 casos sospechosos registrados en la región.
Personal de salud en equipo de protección total maneja pacientes en un área de contención, reflejando la alerta de brote de Ébola en la República Democrática del Congo. Foto de: The Guardian
El brote, causado por la cepa Bundibugyo, plantea un riesgo «muy alto» para el país. Los números han crecido significativamente en la última semana: se reportaron 177 muertes sospechosas, un aumento considerable respecto a los 65 fallecimientos registrados siete días antes. La mayoría de los casos se concentran en la provincia de Ituri, aunque también se han detectado casos en otras zonas de la RDC y dos casos en Uganda, una nación vecina.
Desafíos de respuesta ante el brote de Ébola
La respuesta humanitaria se enfrenta a serios obstáculos de índole social y logística. En Rwampara, provincia de Ituri, se reportó un incidente de violencia en el que se incendiaron tiendas y suministros médicos mientras los equipos intentaban establecer un centro de tratamiento. Este suceso se debió a la ira de la multitud, que protestaba por no poder recuperar el un hombre local fallecido en el hospital.
«La significativa desconfianza de la población local hacia las autoridades externas está causando problemas para la respuesta al brote. Construir confianza en las comunidades afectadas es fundamental para un éxito en la respuesta, y es una de nuestras máximas prioridades»
La OMS ha señalado que la desconfianza comunitaria está poniendo en riesgo las operaciones. La representante de la OMS en la RDC, la Dra. Anne Ancia, advirtió que el ataque al centro de tratamiento «ponería en grave peligro» la operación en esa zona, aunque expresó su esperanza de que pudiera reactivarse en las siguientes 24 horas.
Además, las organizaciones de ayuda humanitaria reportan escasez de recursos. El director de Care International en la RDC, Amadou Bocoum, señaló que los recortes de ayuda del año pasado impidieron que el sistema funcionara correctamente debido a la falta de equipos. Asimismo, la reducción de personal ha dificultado la labor de rastreo de contactos, tarea altamente intensiva.
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Pese a la complejidad del panorama, la comunidad científica ha avanzado. Los expertos informaron haber identificado un fármaco antiviral llamado obeldesivir, que podría prevenir que los contactos de los casos de Bundibugyo desarrollen la enfermedad. Actualmente, se están trabajando en establecer ensayos clínicos en las áreas afectadas.
Finalmente, aunque la OMS elevó su evaluación de riesgo para la RDC, mantuvo su valoración de que el riesgo es alto a nivel regional, pero bajo a nivel global. A pesar de los desafíos, la Dra. Ancia se mostró confiada en el éxito de la respuesta, asegurando que trabajar juntos permitirá superar el brote lo antes posible.Imagen ilustrativa: Bandera de la República Democrática del Congo Foto: flickr.com