La dependencia energética de México ha aumentado significativamente en los últimos años debido a una caída en la producción nacional de petróleo y gas. Según datos oficiales, el país consume unos 9.000 millones de pies cúbicos de gas natural al día, pero solo produce 2.300 millones, cubriendo el resto con importaciones estadounidenses.
La presidenta Sheinbaum ha propuesto explorar la explotación del gas no convencional a través del fracking como una posible solución para reducir esta dependencia. «Yo misma durante muchos años dije ‘el fracking no’. Pero cuando veo las nuevas tecnologías, la situación del país en términos de la dependencia, lo peor que podemos es solo decir ‘no’; en lugar de ‘vamos a averiguar si, en efecto, hay nuevas tecnologías, menores impactos ambientales’», declaró recientemente.
El uso del fracking ha generado controversia debido a sus potenciales efectos negativos en el medio ambiente y las comunidades cercanas. Sin embargo, Sheinbaum argumenta que es necesario evaluar si nuevas tecnologías pueden hacerlo menos dañino. «Si no hacemos nada, pues cada vez vamos a importar más», ha señalado la mandataria.
Además de la dependencia del gas natural, México también enfrenta un déficit en la producción de petróleo y combustibles derivados. Según el geólogo Luca Ferrari, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), «pasamos el pico de la producción nacional del gas en 2009». Esto ha llevado a que Pemex importe casi el 50% de la gasolina y diésel que consume actualmente.
México tiene varias cuencas geológicas con presencia de gas de esquisto, especialmente en el noreste del país. La presidenta Sheinbaum ha presentado un panel de científicos y expertos para dictaminar si existe tecnología que haga del fracking una técnica menos nociva para el ambiente y las comunidades donde se realiza.
La decisión sobre la implementación del fracking no solo afectará la soberanía energética del país, sino también su viabilidad económica a largo plazo. «Estamos en esta situación del final de la era del petróleo», asegura Ferrari.
Redaccion basada en reportes de BBC Mundo. Ver fuente original.