Warsh, quien ya fue miembro de la Fed entre 2006 y 2011 durante la crisis financiera, enfrentó preguntas acerbas sobre su compromiso con la independencia del organismo. El senador John Kennedy le cuestionó directamente si actuaría como un títere del presidente, a lo que Warsh respondió enfáticamente que no permitiría tal cosa.
«No. El Presidente me ha nominado para el cargo y actuaré de manera independiente si soy confirmado como Presidente de la Reserva Federal»
A pesar de las afirmaciones de Warsh, su nominación no será inmediata debido a la postura del senador Thom Tillis, quien amenaza con bloquearla mientras esté abierta una investigación criminal sobre sobrecostos en las obras de reforma de la sede de la Fed. Además, el propio Trump ha insistido en mantener dicha investigación.
Warsh defendió su nominación asegurando que no ha recibido instrucciones sobre tasas de interés y prometiendo deshacerse de inversiones que puedan suponer un conflicto de intereses. También abogó por una reforma desde los cimientos de la Fed, incluyendo reducir paulatinamente el balance de la institución.
La senadora demócrata Elisabeth Warren presionó a Warsh para que expresara su opinión sobre las elecciones de 2020 y si hubo fraude, pero este se negó a responder directamente. Warren insistió en medir la independencia del candidato.
La presidencia de Jerome Powell, actual jefe de la Fed, finaliza en mayo próximo, pero dada la postura del senador Tillis y las críticas de Trump, es incierto si Warsh será elegido a tiempo para asumir el cargo.
Redaccion basada en reportes de El País. Ver fuente original.