La primera ministra italiana Giorgia Meloni se distanció del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al defender al papa Francisco durante una disputa pública entre ambos sobre la guerra en Irán. La decisión podría marcar un giro hacia posiciones más cercanas a la centroderecha europea.
Meloni ha mantenido una relación estrecha con Trump desde que llegó al poder en 2022, pero su apoyo público al papa Francisco tras las críticas de Trump sobre el conflicto en Irán sugiere un cambio estratégico. Más del 80 % de los italianos tienen una opinión desfavorable de Trump debido a su postura dura hacia Irán y la subida de precios de energía.
«El precio del diésel en Italia supera los 2 euros por litro», afirmó Leo Goretti, responsable del programa de política exterior italiana en el think tank Istituto Affari Internazionali. Este aumento tiene un impacto enorme en varios grupos sociales que probablemente sean conservadores y pro-Meloni.
La ruptura con Trump podría ser una estrategia para ganar apoyo entre los católicos italianos, quienes representan más de la mitad del país. Según una encuesta reciente del instituto italiano de investigación SWG, nueve de cada 10 italianos están preocupados por el impacto de la guerra en Irán sobre los precios de la energía.
La relación entre Meloni y Trump se ha enfriado significativamente desde que ella criticó las amenazas del presidente estadounidense de anexar Groenlandia en enero. La posición de Meloni ahora podría inclinarla más hacia alinearse con gobiernos conservadores europeos como Alemania, Francia y el Reino Unido.
La UE también podría beneficiarse de la ruptura entre Meloni y Trump, ya que esto significa menos opciones para socavar su unidad a nivel europeo.
Redaccion basada en reportes de DW Español. Ver fuente original.