El informe presentado por el IOM destaca que más del 40% de estas muertes ocurrieron en las rutas marítimas hacia Europa. La mayoría de las víctimas fueron perdidas en lo que el organismo denomina «hundimientos invisibles», es decir, naufragios donde no quedan sobrevivientes ni restos físicos para identificar.
Maria Moita, directora del departamento humanitario y de respuesta del IOM, declaró durante una conferencia de prensa que estos números reflejan un fracaso colectivo en la prevención de tragedias migratorias. Según el informe, desde 2014 se han registrado más de 82 mil muertes asociadas a las rutas migratorias.
El perfil de los movimientos migratorios ha cambiado significativamente. El informe señala que mientras disminuyen los arribos de sirios, aumentan los de bangladesíes en Europa, reflejando cambios políticos y de política en la región.
«Estas cifras son el testimonio de nuestro fracaso colectivo para prevenir estas tragedias», declaró Maria Moita durante una conferencia de prensa.
La ruta hacia Europa sigue siendo la más peligrosa, pero también han aumentado los riesgos en otras rutas como la que va desde África Occidental hasta el norte y Asia. En particular, se registró un número récord de muertes entre refugiados rohingya huyendo de Myanmar o de campos de refugiados en Bangladesh.
El director general del IOM, Amy Pope, destacó que las rutas migratorias están cambiando debido a conflictos, presiones climáticas y cambios políticos, pero los riesgos permanecen altos. «Detrás de estos números hay personas que arriesgan sus vidas en viajes peligrosos y familias que esperan noticias que nunca llegan», afirmó.
Los datos recopilados por el IOM son fundamentales para entender las rutas migratorias y diseñar intervenciones que puedan reducir los riesgos, salvar vidas y promover pasos seguros para la migración. La organización estima que alrededor de 340 mil familiares han sido directamente afectados por estas muertes.
Redaccion basada en reportes de Al Jazeera. Ver fuente original.