La investigación revela que muchos niños nacidos cerca de Batuk crecieron sin conocer a sus padres o incluso creyendo que habían fallecido. El abogado James Netto, junto con la profesora Denise Syndercombe Court, han utilizado bases de datos genealógicas para identificar a los soldados ausentes y confirmar su paternidad.
Edward, un niño keniano de 9 años que creció sabiendo que su padre trabajaba en el ejército británico pero nunca lo conoció, es uno de los beneficiarios del proceso. Según la investigación, cerca de 100 casos documentados existen y Netto estima que la cifra podría ser mayor.
El caso de Yvonne, una joven keniana de 18 años, ilustra cómo este proceso ha cambiado vidas. Ella creció creyendo que su padre había muerto pero gracias a las pruebas de ADN se confirmó que está vivo y reside en Reino Unido.
El Ministerio de Defensa del Reino Unido ha expresado su pesar por los problemas surgidos debido a la presencia militar británica en Kenia, aunque no reconoce directamente responsabilidad en estos casos específicos.
Netto y Syndercombe Court han utilizado bases de datos genealógicas comerciales como Ancestry.com para identificar a los padres ausentes. Según Netto, nunca antes se había hecho algo semejante a esta escala.
La controversia en torno a la base Batuk ha generado acusaciones de abuso sexual y negligencia hacia niños locales por parte del personal militar británico.
Redaccion basada en reportes de BBC Mundo. Ver fuente original.