La aparición de ambos arcos de colores simultáneamente resultó poco común para la zona, especialmente durante la temporada de otoño y en fechas cercanas al invierno. En estas épocas, el cielo de Lima suele estar cubierto por neblina, bajas temperaturas y precipitaciones persistentes que dificultan la visibilidad de tales fenómenos.
La combinación específica entre una llovizna ligera en sectores de Lima Metropolitana y la incidencia de luz solar directa creó las condiciones físicas necesarias para el evento. El fenómeno fue captado rápidamente por cientos de ciudadanos, quienes compartieron registros visuales en redes sociales donde se distinguía con claridad el segundo arco sobre el principal.
La formación de un arcoíris ocurre cuando la luz del sol atraviesa gotas de agua suspendidas en la atmósfera y se refracta, reflejando y separando los colores del espectro visible. En el caso del doble arcoíris, la luz experimenta una segunda reflexión dentro de las gotas, generando un segundo arco de menor intensidad con los colores invertidos.
Diversos usuarios en plataformas digitales destacaron la intensidad del fenómeno y su visibilidad desde múltiples distritos capitalinos. Las imágenes difundidas durante la tarde permitieron confirmar que el efecto fue perceptible a gran escala tras la precipitación registrada.
Redaccion basada en reportes de Perú21. Ver fuente original.