El último lanzamiento se produce mientras Estados Unidos centra su atención en Irán, lo que Pyongyang ve como una oportunidad para mejorar sus capacidades nucleares y misilísticas sin la presión habitual. Las pruebas violan las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra el programa de misiles norcoreano.
«Mientras Estados Unidos se centra en Irán, Corea del Norte ve esto como un momento de oro para mejorar su potencia nuclear y su capacidad misilística», dijo Lim Eul-chul, profesor de la Universidad de Kyungnam.
A principios de este mes, Corea del Norte probó sistemas de armas durante tres días consecutivos, incluyendo lanzamientos de misiles balísticos y bombas de racimo. Estos ensayos representan un rechazo a los intentos de Seúl por mejorar las relaciones bilaterales.
El ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, declaró que el lanzamiento del domingo fue múltiple y que al menos algunos misiles cayeron fuera de la zona económica exclusiva de Japón. Corea del Norte ha realizado cuatro pruebas de misiles balísticos en abril.
Pyongyang rechaza las prohibiciones de la ONU, argumentando que estas infringen su derecho soberano a la autodefensa. En un giro reciente, funcionarios norcoreanos han calificado a Corea del Sur como «el Estado enemigo más hostil» para Pyongyang.
Según informes de agencias internacionales y medios locales de ambos países.
Redaccion basada en reportes de DW Español. Ver fuente original.