La llegada de una ayuda de China ha logrado paliar temporalmente la escasez de alimentos en Cuba, con la recepción de 15,000 toneladas de arroz. Este envío forma parte de un esfuerzo de ayuda China a Cuba, en un contexto de severa crisis económica, apagones masivos y embargos impuestos por Estados Unidos.
Imagen de la cobertura sobre Cuba receives China rice shipment amid US threats, blackouts. Foto de: Ramon Espinosa/AP Photo/picture alliance
El domingo, el puerto de La Habana recibió la primera tanda de un total de 60,000 toneladas de arroz donado por China. Esta ayuda busca mitigar la aguda escasez que afecta a la isla caribeña. El arroz, considerado un gesto de solidaridad, está destinado a beneficiar a millones de consumidores, además de las instituciones de salud y educación del país.
«Este noble gesto de solidaridad llegará a millones de consumidores en todas las provincias, además de nuestras instituciones de salud y educación. Los lazos sinceros de amistad y cooperación que nos unen [Cuba y China] se fortalecen en momentos cruciales»
Por su parte, el embajador chino, Hua Xin, declaró en televisión cubana que estas entregas representan «la mayor ayuda alimentaria» que China ha brindado a Cuba en años recientes. Beijing ha prometido este apoyo para combatir la difícil situación económica del país comunista.Imagen ilustrativa: Bandera de China Foto: flickr.com
La ayuda China arroz Cuba frente a la crisis energética
Sin embargo, el alivio alimentario no detiene la grave crisis que atraviesa el país. La situación económica cubana se ha visto exacerbada por las amenazas constantes de Estados Unidos, especialmente tras la caída del presidente venezolano Nicolás Maduro en enero y la suspensión de las exportaciones de petróleo de Venezuela a Cuba.
La infraestructura energética ha sufrido un impacto dramático. Según datos de la Unión Eléctrica (UNE), el apagón simultáneo afectó hasta al 64% del territorio cubano el domingo. El gobierno ha reconocido que la situación energética es «aguda», «crítica» y «extremadamente tensa», con apagones en la capital, La Habana, que superaron las 22 horas en ocasiones.
La Habana ha calificado el actual embargo de petróleo de EE. UU. —adicional al embargo comercial general en vigor desde 1962— como «genocida», acusando a Washington de «asfixiar» a la isla. Cuba necesita aproximadamente 100,000 barriles de petróleo diarios, de los cuales solo unos 40,000 provienen de la producción nacional.
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Para revitalizar el sistema energético, diversos estudios independientes estiman que se requeriría una inversión de entre $8 mil millones y $10 mil millones. Mientras tanto, la administración del presidente estadounidense Donald Trump continúa ejerciendo presión política sobre la isla, impulsada por cubanoamericanos en Florida que exigen un cambio de régimen.
Los expertos señalan que, si bien la presión política es constante, el derrocamiento del presidente Díaz-Canel no será sencillo. Orlando Pérez, experto en relaciones de EE. UU. con Latinoamérica, indicó que el aparato de seguridad cubano ha desmantelado sistemáticamente cualquier fuente de poder alternativa. Además, las fuerzas militares cubanas son consideradas más cohesionadas e ideológicamente arraigadas que las de Venezuela, y la isla es vista como más avanzada en inteligencia tras su cooperación con la Unión Soviética y, más recientemente, con China.
La situación de Cuba es un complejo entramado de ayuda internacional, crisis energética y presión geopolítica, donde la estabilidad del país sigue siendo un punto focal de tensión en el Caribe.