Las tensiones geopolíticas en el Estrecho de Ormuz han ralentizado las exportaciones de fertilizantes esenciales para la producción agrícola. Un cuarto del comercio global de amoníaco y más de un tercio del transporte marítimo de urea pasan por esta vía estrecha, lo que aumenta el riesgo de desabastecimiento en África. La dependencia del continente africano a estos suministros importados es alta: cerca del 80% del fertilizante utilizado en África subsahariana procede de fuera del continente.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), una reducción del 10% en el suministro de fertilizantes podría provocar hasta un 25% menos de producción de maíz, arroz y trigo en África subsahariana. Esto podría desencadenar una inflación alimentaria del 8%. Para mitigar estos riesgos, la Banca Africana de Desarrollo lanzó el Fondo de Producción Alimentaria Emergente Africana por $1500 millones para apoyar a los pequeños agricultores.
Las consecuencias inmediatas del desabastecimiento afectan principalmente a los pequeños productores agrícolas, quienes generan casi el 70% de la producción alimentaria en África subsahariana. Estos agricultores suelen tener menos opciones para obtener fertilizantes y enfrentarían aumentos en sus costes.
Para fortalecer la seguridad alimentaria a largo plazo, los gobiernos africanos deben implementar cinco estrategias clave: mejorar el seguimiento del mercado, coordinar la adquisición regional de fertilizantes, expandir la producción local y apoyar a los pequeños agricultores con subsidios y acceso al crédito. Además, se debe impulsar la iniciativa Africana para la Salud del Suelo y el Abono, adoptada en 2024 por la Unión Africana.
La situación actual recuerda que una interrupción en un estrecho marítimo puede tener consecuencias directas en los precios de alimentos a miles de kilómetros de distancia. La cooperación entre bancos multilaterales, organizaciones regionales y socios del sector privado es crucial para mitigar los riesgos inmediatos y construir resiliencia a largo plazo.
Medidas propuestas por expertos
- Mejorar el seguimiento de mercados globales de fertilizantes.
- Coordinar la adquisición regional de fertilizantes para negociar mejores precios.
- Expansión de producción local y apoyo a pequeños agricultores.
- Invertir en infraestructura agrícola y promover fertilizantes orgánicos.
- Apostar por el programa Afia, iniciativa africana para la salud del suelo y abono.
El programa AgriConnect de la Banca Mundial, lanzado a finales de 2025 en colaboración con la Banca Africana de Desarrollo, demuestra cómo estas asociaciones pueden ayudar a los agricultores a acceder a fertilizantes y otros insumos necesarios.
Redaccion basada en reportes de Al Jazeera. Ver fuente original.