Política
Trump revoca exigencia de pago por peajes en Ormuz y busca acuerdos comerciales con aliados
El mandatario estadounidense Donald Trump ha revocado su exigencia inicial sobre un posible cobro de tasas en el Estrecho de Ormuz, revelando dificultades para finalizar el conflicto con Irán. Este giro ocurrió tras la reanudación del bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz, lo que sugiere una búsqueda de soluciones poco ortodoxas ante una situación militar y política compleja.
El último intento de Trump por imponer condiciones al tránsito marítimo iraní fue un anuncio hecho el lunes a través de redes sociales. Inicialmente, había exigido que todos los buques transitan por el estrecho pagaran una tasa del 20% para cubrir «todos y cada uno de los costos necesarios para realizar la labor de brindar seguridad». Sin embargo, al día siguiente abandonó completamente esa propuesta.
«Ningún país tiene permitido cobrar peajes ni tasas en una vía navegable internacional. Esa es la legislación internacional vigente. Así se aplica en las vías navegables internacionales de todo el mundo»
En su lugar, Trump ofreció cerrar «acuerdos comerciales y de inversión» con los aliados estadounidenses del Golfo Pérsico, sugiriendo que a cambio garantizarían un paso seguro por la zona. Este revés se produce después de que el memorando de entendimiento firmado hace un mes colapsara en el momento en que Trump anunció la reanudación del bloqueo estadounidense al transporte marítimo iraní, vía Truth Social el martes a las 15:16 GMT.
El estancamiento de la guerra con Irán
Expertos señalan que el conflicto se ha convertido en una «guerra de desgaste» sin un final visible. Rosemary Kelanid, directora del programa para Medio Oriente del centro de estudios Defense Priorities, advirtió: «Esto se ha convertido en una guerra de desgaste, y las guerras de desgaste suelen prolongarse durante mucho, mucho tiempo».
El Memorando de Entendimiento (ME) había sido un documento vago que contemplaba el papel de Irán para garantizar el paso seguro de buques comerciales sin costo. Actualmente, los analistas consideran que este acuerdo está «completamente muerto», lo que obliga a ambas partes a enfrentar una disyuntiva: o escalar la confrontación militar o aceptar soluciones políticas insatisfactorias.
El conflicto plantea un desafío estratégico para Washington: si bien las fuerzas estadounidenses lograron objetivos militares, Irán aún podría negar el acceso al estrecho. Como señaló Elliot Abrams, investigador principal del Consejo de Relaciones Exteriores, «Hemos vuelto al punto de partida, donde la pregunta era: ¿quién tiene más paciencia?». Este escenario pone en riesgo los ingresos petroleros iraníes y amenaza la estabilidad económica regional.
El gobierno estadounidense se enfrenta a una presión adicional. La reanudación de las hostilidades podría hacer que los precios del petróleo vuelvan a alcanzar máximos anteriores, lo cual pondría en peligro la tendencia positiva de baja inflación observada en junio.
La situación actual refleja un patrón recurrente: el conflicto se mantiene sin resolver, y cualquier intento de imponer condiciones, como las tarifas o peajes, choca con el derecho internacional marítimo establecido.
Foto: geograph.org.uk
Redacción basada en reportes de BBC Mundo. Ver fuente original.