La tensión geopolítica en el Estrecho de Taiwán se mantiene alta, un punto de fricción constante entre Washington y Beijing. La postura oficial de Estados Unidos siempre ha sido de no apoyar la independencia de Taiwán, pues el mantenimiento de las relaciones diplomáticas con China depende de que EE. UU. acepte la existencia de un único gobierno chino.
Tensiones diplomáticas sobre el estatus de Taiwán
Durante su entrevista a Fox News, Trump reiteró que la política estadounidense sobre el tema no ha cambiado, señalando que no busca el conflicto. Por su parte, Xi Jinping advirtió sobre la gravedad del tema en el encuentro bilateral. Según los medios estatales chinos, el líder chino afirmó:
«La cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y EE. UU. Si se gestiona mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto»
.
Ante las declaraciones de Trump, Taiwán respondió enérgicamente, insistiendo en su estatus de nación soberana. La portavoz presidencial, Karen Kuo, afirmó que era «evidente» que Taiwán era «un país democrático, soberano e independiente». Sin embargo, añadió que la isla está comprometida con el mantenimiento del *statu quo* con China.
En un contexto de creciente militarización, el gobierno de Trump había anunciado a finales del año pasado un paquete de armamento por valor de US$11.000 millones destinado a Taiwán, lo cual fue condenado por Pekín. Trump declaró que pronto decidiría si esa venta podía continuar, pues lo discutió con Xi Jinping.
Cabe recordar que Estados Unidos ya había provocado previamente la ira de China al retirar en febrero de 2025 una declaración que reiteraba su oposición a cualquier cambio unilateral del *statu quo* por parte de cualquiera de las dos partes.
Redaccion basada en reportes de BBC Mundo. Ver fuente original.