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Rescate Hernán Gil tras 8 días atrapado en Catia La Mar, Venezuela
Decenas de rescatistas trabajaron durante más de 100 horas para liberar a Hernán Gil, quien sobrevivió a dos terremotos consecutivos en Venezuela.
El extraordinario rescate de Hernán Gil: un superviviente tras 8 días bajo los escombros
Hernán Gil, un guardia de seguridad de unos 40 años, quedó atrapado en un pequeño espacio de un sótano en Catia La Mar, estado La Guaira. Los rescatistas lo localizaron con vida el quinto día y lograron extraerlo sano y salvo tres días después.
Equipos de rescate de siete países trabajaron juntos para mantener hidratado a Gil y liberar un acceso seguro. El chileno Vincenzo Borgna explicó que encontraron a Gil en el día 5 y que utilizaron una sonda con cámara para evaluar su condición antes de comenzar el rescate.
Gil se encontraba en una pequeña caseta de hormigón en el sótano del estacionamiento adyacente al centro comercial Galerías Playa Grande cuando ocurrieron los terremotos. El espacio donde estaba protegido funcionó como un «sarcófago» que lo ayudó a sobrevivir durante los primeros días.
El rescate fue extremadamente complejo y peligroso, según Borgna. Los rescatistas tuvieron que romper cuidadosamente las losas de hormigón para evitar otro colapso sobre el lugar donde estaba protegido Gil.
Wagner Leiva, jefe de respuesta a emergencias de la Cruz Roja costarricense, recordó el momento en que localizaron a Gil: «Estábamos retirando y cortando unas losas cuando nos avisaron que parecía haber alguien con vida (…) bajamos al sótano y uno de nuestros compañeros detectó que efectivamente había alguien respondiendo».
Los rescatistas pudieron establecer contacto físico con Gil la noche del jueves 28 de junio, después de más de 100 horas desde el primer contacto. Finalmente, el viernes 29 de junio, Gil fue extraído en buen estado físico.
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Allan Madrigal, paramédico de la Cruz Roja de Costa Rica, le dijo algunas palabras a Gil: «Lo que quería era simplemente decirle que Dios tiene un propósito grande para él». Ricardo Arias, de la Cruz Roja costarricense, informó que Gil se encontraba estable y no tenía ninguna lesión grave.
Marco Antonio Franco, de la Cruz Roja mexicana, describió a Gil como «un hombre alegre» y agregó que incluso pidió bebidas hidratantes de sabores específicos durante el rescate. Los rescatistas mantuvieron una conversación constante con Gil sobre su familia y lo difícil del rescate durante todo el proceso.
Redacción basada en reportes de BBC Mundo. Ver fuente original.