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Regreso zimbabuense a Sudáfrica tras ola de violencia xenófoba
Más de 56,000 ciudadanos zimbabuenses han solicitado el regreso a su país tras una ola de violencia xenófoba y protestas antiinmigración en Sudáfrica desde finales de mayo. El proceso de repatriación incluye a personas de diversas naciones africanas que huyen de la inseguridad en territorio sudafricano.
El Gobierno de Zimbabue informó que 47,252 personas retornaron por sus propios medios, mientras que otras 9,221 recibieron asistencia directa de las autoridades. El flujo migratorio se canaliza a través del puesto fronterizo de Beitbridge en coordinación con la Embajada de Zimbabue en Sudáfrica y el Departamento de Protección Civil.
El proceso de retorno incluye también a ciudadanos de Malaui que atraviesan Zimbabue para escapar de los ataques. Otros países, como Ghana, Nigeria, Uganda, Kenia y Mozambique, también han repatriado a cientos de sus nacionales ante la creciente hostilidad en el país vecino.
La crisis se intensificó tras las marchas del martes 30 de junio de 2026, donde grupos antiinmigración exigieron a los indocumentados abandonar Sudáfrica. Aunque la ministra de Justicia y Desarrollo Constitucional sudafricana, Mmamoloko Kubayi, negó víctimas mortales en dichas manifestaciones, la Policía reportó un fallecido durante saqueos simultáneos.
Foto: www.dw.com
Coordinación logística en la frontera
El responsable regional de Inmigración de la Región Sur, Joshua Chibundu, confirmó que el operativo está coordinado y cuenta con personal suficiente en todos los turnos. Según Chibundu, se espera la llegada de más autobuses cargados con personas en los próximos días.
«El movimiento está coordinado. Estamos a la altura de las circunstancias y contamos con suficiente personal distribuido equitativamente en todos los turnos y mostradores»
Los manifestantes locales justifican su hostilidad alegando que los migrantes causan problemas económicos, fallas en servicios públicos y altos índices de delincuencia. Estas acciones han llegado a impedir el acceso de extranjeros a la salud y educación en instalaciones públicas.
El Gobierno sudafricano ha condenado estos ataques xenófobos, aunque mantiene su postura sobre el derecho a frenar la inmigración irregular. Este tipo de tensiones es recurrente en Sudáfrica, con antecedentes graves como los estallidos de 2008 y finales de 2019.
Redacción basada en reportes de DW Español. Ver fuente original.