Parque Nacional Conguillío alberga araucarias de 145 millones de años
El Parque Nacional Conguillío, en el sur de Chile, resguarda un ecosistema milenario que conserva paisajes de la era de los dinosaurios. Esta área protegida es un santuario natural de más de 60.000 hectáreas, reconocido por su extraordinaria biodiversidad y su conexión con la historia geológica del continente.
Imagen de la cobertura sobre Conguillío: el parque chileno que conserva paisajes de la era de los dinosaurios. Foto de: Mongabay Perú
Ubicado en las provincias de Malleco y Cautín, este parque nacional es un refugio natural que alberga ecosistemas de gran antigüedad. Sus bosques están dominados por las araucarias, con árboles que superan los 30 metros de altura. Estos ejemplares no solo son endémicos de Chile y Argentina, sino que sus fósiles datan de hace aproximadamente 145 millones de años, coincidiendo con la época en que caminaron los dinosaurios.
«Este Parque Nacional debe ser uno de los lugares más extraordinarios que puede ofrecer Chile a los amantes de la naturaleza»
Basilio Guiñez Lillo, jefe de Conservación de la Diversidad Biológica de la Corporación Nacional Forestal, destacó la belleza de la zona. Señaló que el parque presenta uno de los otoños más hermosos del mundo, cuando los árboles se tiñen de amarillos y anaranjados. Esta combinación de colores con la presencia de nieve alrededor de los lagos crea un paisaje que atrae a visitantes de todo el extranjero.Imagen ilustrativa: Parque Nacional Conguillío en el sur de Chile Foto: flickr.com
La flora de Conguillío es vasta, contando con 393 especies, entre ellas el coihue, el ciprés de la cordillera y la flor de la araña. En cuanto a la fauna, el parque es un hábitat crucial para especies emblemáticas. Allí encuentran refugio 105 especies de aves, 27 mamíferos, como el puma, la güiña, la vizcacha de montaña y el zorro chilla, además de seis reptiles y seis anfibios.Imagen ilustrativa: Bosques de araucarias en Conguillío Foto: flickr.com
Entre los animales más singulares se encuentra la amenazada rana de Darwin, un anfibio endémico de los bosques templados de Chile y Argentina. Su estado de conservación está catalogado como En Peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La araucaria, además de su valor ecológico, es considerada el árbol sagrado para el pueblo mapuche-pewenche, lo que le otorga una profunda importancia cultural.
Senderos y la conexión con la prehistoria
El parque recibe anualmente la visita de alrededor de 120.000 turistas. Muchos de ellos recorren el sendero Sierra Nevada, una ruta de trekking que permite observar una diversidad de paisajes en un solo recorrido. Los visitantes pueden apreciar volcanes, lagos, humedales, ríos, nevados y el bosque de araucarias.
La preservación de este territorio no solo es un atractivo turístico, sino un testimonio vivo de la historia geológica del continente. La combinación de especies y la antigüedad de sus bosques hacen del parque un punto de interés global, reforzando la importancia de proteger este valioso patrimonio natural.