Según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, las fuerzas rusas ejecutaron una oleada de ataques nocturnos, lanzando más de 500 drones y más de 20 misiles balísticos y de crucero. Estos proyectiles atacaron múltiples regiones del país. Las autoridades ucranianas reportaron que los golpes resultaron en heridas a más de dos docenas de civiles, incluyendo tres niños.
«Afortunadamente, no hubo bajas ni destrucción significativa»
A pesar de los ataques, las autoridades locales en la ciudad de Izmail, en Ucrania, confirmaron daños en la infraestructura portuaria. Por su parte, los ataques con drones también impactaron las regiones de Dnipropetrovsk, Mykolaiv y Zaporizhzhia. En la ciudad noreste de Járkov, el alcalde Ihor Terekhov informó que dos personas fueron rescatadas y que una podría seguir atrapada bajo los escombros tras un ataque con drones.
Maniobras nucleares en un contexto de guerra abierta
En el frente ruso, las autoridades también reportaron incursiones. En la ciudad de Kursk, que limita con Ucrania, las autoridades confirmaron que una mujer había fallecido y dos personas resultaron heridas tras un ataque ucraniano ocurrido el lunes por la noche. Por otro lado, el alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, comunicó que cuatro drones que se acercaban a la capital rusa fueron interceptados.
Simultáneamente, el Ministerio de Defensa ruso anunció que las fuerzas rusas llevarían a cabo un ejercicio de tres días, programado del 19 al 21 de mayo. El ejercicio se centró en la «preparación y uso de fuerzas nucleares en caso de una amenaza de agresión». Este simulacro se realiza en un momento de alta tensión, justo antes de la visita del presidente Vladimir Putin a China.
Las hostilidades se extendieron por varios puntos. Además de los ataques en las regiones de Dnipropetrovsk y Mykolaiv, los drones también impactaron Yaroslavl, centro de la infraestructura de refinación de petróleo de Rusia, causando un incendio en el sitio industrial, según el gobernador Mijaíl Yevrayev. Estas acciones militares se desarrollan mientras los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto de cuatro años permanecen estancados.
La magnitud de los ataques y los ejercicios militares subraya la complejidad de la situación. Los reportes de ataques también alcanzaron la región de Rostov, intensificando la preocupación sobre la escalada de violencia en la zona de conflicto.