Perú

¿INVERSIÓN O DESPILFARRO PRESIDENCIAL?

El despacho presidencial de José María Balcázar gastó casi treinta y ocho mil soles en un taller de fortalecimiento laboral poco antes del traspaso de mando. Esta decisión genera cuestionamientos sobre el uso del presupuesto público, especialmente considerando que los trabajadores están próximos a ser reemplazados por la nueva administración.

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El expresidente peruano Pedro Castillo aparece en una gráfica informativa sobre el debate entre inversión y despilfarro durante su gestión. Foto de: SUDACA

La gestión presidencial ha estado marcada por decisiones cuestionables, incluyendo la elección de ministros con dudas sobre su capacidad profesional y moral. A pesar de lo ocurrido en administraciones anteriores, el gobierno actual también ha caído en patrones de gasto que han sido señalados como un despilfarro del presupuesto disponible.

Específicamente, se revisaron los gastos recientes de la oficina presidencial y se encontró una orden de servicio emitida en junio a nombre de Greco Tours S.A.C. Esta empresa está especializada en talleres corporativos. El taller fue catalogado como «fortalecimiento del clima laboral y trabajo en equipo», pero según informes, consistió más en dinámicas lúdicas que en capacitación directamente relacionada con las funciones presidenciales.

Gastos públicos antes de la transición

El gasto no se limita al despacho presidencial. El Ministerio del Ambiente también recurrió a los servicios de Greco Tours durante el mes de mayo, invirtiendo diez mil soles en dinámicas para sus trabajadores. Por su parte, el Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú (IRTP), encargado de los medios estatales, destinó casi treinta y ocho mil soles del erario público para un «taller de motivación» que se llevó a cabo en abril.

Estos casos ponen en tela de juicio la justificación de invertir recursos públicos en mejoras laborales cuando el personal involucrado está a días de abandonar sus puestos. El proceso de transferencia con los funcionarios designados por el gobierno entrante hace que estos gastos sean particularmente sensibles.

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La revisión de contratos de esta empresa reveló múltiples casos de inversión del sector público. En total, la oficina de José María Balcázar pagó la suma de treinta y ocho mil soles a Greco Tours, mientras que en otros sectores como el Ministerio del Ambiente e IRTP se registraron gastos similares por servicios de desarrollo de equipos.

Invertir en mejorar el clima laboral puede ser una práctica acertada. Sin embargo, resulta difícil justificar estos desembolsos cuando la utilidad de los talleres pagados con dinero nacional no beneficiará directamente al país a largo plazo debido al inminente cambio de mando.


Redacción basada en reportes de Sudaca. Ver fuente original.

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