La expectativa de que la Copa del Mundo fuera un fenómeno masivo no se ha traducido en un volumen sólido de ocupación hotelera. Según la AHLA, ocho de cada diez hoteles en las ciudades sede están registrando cifras de reservas por debajo de lo anticipado para este tipo de evento deportivo.
La decepción es palpable entre los propietarios del sector. Deidre Mathis, dueña del Wanderstay Boutique Hotel en Houston, Texas, señaló que el hotel opera actualmente al 45% de su capacidad para el periodo del torneo, una cifra notablemente inferior al 70% que registraron en las mismas fechas del año pasado.
Factores económicos y políticos que afectan la demanda
Los hoteleros atribuyen esta situación a un conjunto de factores combinados. Mathis culpó directamente al «clima político» generado en el segundo mandato del presidente estadounidense Donald Trump, mencionando en particular las redadas migratorias realizadas por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en diversas ciudades.
«Se nos vendió la expectativa de que el Mundial iba a ser un gran fenómeno; la gente lleva años hablando de esto… nos quedamos aquí, simplemente muy desconcertados»
Además, los altos costos de vida y el conflicto entre Estados Unidos e Irán también impactaron la disposición de los aficionados a viajar. Estos elementos, sumados a los precios de las entradas, han generado una preocupación generalizada en el sector.
El costo de acceso al evento es otro punto de fricción. Las entradas para la final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey se ofrecieron oficialmente hasta US$ 32.970, mientras que los precios de reventa han superado los US$2 millones. Por su parte, la presidenta de la AHLA, Rosanna Maietta, sugirió que la guerra en Irán es, en parte, responsable de esta desaceleración en las reservas hoteleras.
A pesar de la preocupación, algunas plataformas, como Airbnb, proyectan que la Copa del Mundo se perfila como «el mayor evento de alojamiento» de su historia. No obstante, los hoteleros han hecho un llamado a la FIFA para que reduzca el precio de las entradas y al gobierno de EE. UU. para que agilice los trámites de las visas para los aficionados que deseen asistir al evento.
Redaccion basada en reportes de BBC Mundo. Ver fuente original.