Según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el grupo chiita Hezbolá lanzó 200 proyectiles tanto contra las tropas israelíes que operan en el sur del Líbano como contra territorio israelí. Las FDI denunciaron que estos ataques violan el alto el fuego, señalando que el patrón de escalada demuestra un desinterés por los acuerdos de cese de hostilidades, a pesar de los bombardeos continuos en territorio libanés.
Tensiones regionales y preparación militar
El ejército israelí se encuentra en estado de máxima alerta ante la posible reanudación de los ataques contra Irán. El diario israelí “Yedioth Ahronoth” informó el domingo, citando fuentes gubernamentales, que el Gobierno de Israel espera una decisión del presidente estadounidense, Donald Trump. Se ha señalado que hay crecientes indicios de que Trump ha concluido que Teherán no está dispuesto a aceptar las condiciones propuestas para poner fin a la guerra.
En paralelo, Irán advirtió a Estados Unidos que cualquier nueva agresión militar en su contra provocaría una respuesta «más contundente y severa», incluyendo escenarios «sorpresivos y devastadores», afirmó el portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, el general de brigada Abolfazl Shekarchi. Esta advertencia se da en medio del estancamiento de las negociaciones de paz y tras nuevas amenazas del presidente Trump.
«Llegará el día en que [Israel] pague el precio por estos crímenes atroces», denunció el grupo islamista Hamás en un comunicado, en respuesta a los bombardeos israelíes en Gaza.
En el contexto de la violencia, al menos cinco palestinos murieron este domingo (17.05.2026) en bombardeos israelíes en la Franja de Gaza. Tres de las víctimas fueron identificadas en Deir Al Balah, mientras que los otros dos fallecimientos ocurrieron cerca de un puesto de control policial y en un campamento en Yan Junis, respectivamente. Hamás denunció que estas acciones «constituyen un crimen de guerra deliberado».
Por su parte, en Emiratos Árabes Unidos (EAU), las autoridades confirmaron haber respondido a un incendio provocado por un ataque con dron en la central nuclear de Barakah, en la región meridional de Al Dhafra. Las autoridades de Abu Dabi indicaron que el incidente no causó problemas de seguridad, y la Autoridad Federal de Regulación Nuclear emiratí aseguró que todas las unidades operan con normalidad.
En el ámbito diplomático, Mohamad Baqer Qalibaf fue nombrado representante especial de Irán para asuntos relacionados con China. Este nombramiento se concretó a propuesta del presidente Masud Pezeshkian y con la aprobación del líder supremo, Mojtaba Jameneí, según reportó la agencia Tasnim.
Finalmente, el portaaviones estadounidense Gerald Ford, enviado previamente a Oriente Medio por el presidente Trump, regresó el sábado a Estados Unidos. La embarcación cumplió una misión «récord» de 326 días, la más larga para un grupo aeronaval desde la guerra de Vietnam.