Antes del reciente ataque atribuido a Marlon, este guerrillero ya era conocido como uno de los líderes con mayor capacidad destructiva en Colombia. Iván Jacobo Idrobo Arredondo, cuyo alias es Marlon, es el jefe de la estructura Jaime Martínez, una disidencia del Estado Mayor Central (EMC), que a su vez es una de las ramas más grandes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El presidente Gustavo Petro responsabilizó directamente a Marlon por el ataque ocurrido en la Vía Panamericana, donde un cilindro con artefactos explosivos detonó y causó al menos 20 muertes. Además de este incidente, las disidencias han llevado a cabo decenas de ataques en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca recientemente.
El EMC es liderado por Néstor Gregorio Vera Fernández, alias «Iván Mordisco», quien es uno de los objetivos prioritarios del gobierno para capturar o eliminar. Según el Ministerio de Defensa, Marlon y su estructura están vinculadas a actividades ilícitas como el narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión y el control territorial.
Desde 2013, cuando fue capturado en una emboscada a la policía, Marlon ha sido liberado para participar en el proceso de paz pero retomó las armas poco después. En 2022, tras la muerte de su superior, se convirtió en el comandante número uno del Jaime Martínez.
La expansión de ataques como los llevados a cabo por Marlon ha ampliado el impacto humanitario y económico en Colombia. Según datos recientes, las disidencias han aumentado sus efectivos en 27.000 soldados con respecto al año anterior, siendo el EMC uno de los grupos que más creció.
La seguridad es un tema central en la campaña presidencial colombiana, cuya primera vuelta está programada para el próximo 31 de mayo. Gustavo Petro llegó al poder prometiendo una estrategia de «paz total» con la que pretendía someter a los grupos armados a través de negociaciones.
Redaccion basada en reportes de BBC Mundo. Ver fuente original.