El encuentro se perfilaba como un duelo táctico entre los dos técnicos argentinos que lideran sus respectivos proyectos. Mientras Estados Unidos buscaba aprovechar la ventaja de local y la calidad de su plantilla, Paraguay intentó resistir ante una de las defensas más sólidas del continente americano.
La superioridad estadounidense se manifestó en el primer tiempo con un 3-0 parcial que sentenció el marcador antes del descanso. Los goles de Folarin Balogun y Damián Bobadilla, sumados a la dinámica ofensiva de Christian Pulisic, permitieron al equipo local imponer su ritmo sobre una formación paraguaya que mostró fragilidad en el mediocampo.
Durante el segundo tiempo, el sistema de arbitraje incorporó una nueva función del VAR denominada «Confusión de identidad». Esta tecnología permitió anular una amonestación injusta a un defensor estadounidense y sancionar con tarjeta amarilla al extremo paraguayo Miguel Almirón por simulación.
Dominio táctico en Los Ángeles
Las estadísticas reflejan la disparidad en el juego, con Estados Unidos registrando 40 pases en el área rival frente a solo cinco de Paraguay. El equipo de Mauricio Pochettino logró una **goleada histórica** que no solo otorgó tres puntos, sino que proyectó una imagen de gran solidez para el resto del torneo.
El partido cerró con un gol de Gio Reyna en el minuto 96, quien ingresó como sustitución de Mallick Tillman. El equipo paraguayo, bajo la dirección de Gustavo Alfaro, intentó reaccionar tras el descanso pero no logró generar peligro real ante los cuatro disparos al arco que ejecutó el anfitrión.
El debut del seleccionado estadounidense en el SoFi Stadium contó con un espectáculo previo que incluyó a artistas como Katy Perry y Anitta. El resultado final de 4-1 deja a la selección de los Estados Unidos en una posición privilegiada para la clasificación a la siguiente fase.
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