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Estados Unidos condena a cadena perpetua a Ismael ‘El Mayo’ Zambada, líder del cartel de Sinaloa
La condena a cadena perpetua de Ismael «El Mayo» Zambada, dictada en Estados Unidos tras su declaración de culpabilidad en agosto de 2025, marca el un capítulo para el crimen organizado mexicano. Este fallo judicial no solo define el destino del viejo capo, sino que también augura la desaparición de una era de líderes narcos omnipotentes.
La trayectoria de Zambada es notable: comenzó en 1969, con tan solo 19 años, cultivando marihuana en las montañas de Sinaloa. Sus inicios fueron modestos, pero el negocio creció exponencialmente hasta que la pareja fundadora del cartel de Sinaloa controló rutas desde Sudamérica hasta Estados Unidos, estableciéndose como una potencia global.
El declive de los grandes líderes narcos
La sentencia de cadena perpetua fue dictada por el juez federal Brian Cogan, quien había impuesto la misma pena siete años antes a Joaquín «El Chapo» Guzmán. Además de la prisión vitalicia, Zambada deberá incautar US$ 15.000 millones, suma que representa las ganancias estimadas del cartel y que él mismo aceptó previamente como adecuada.
Foto: en.wikipedia.org
«Es una generación de líderes criminales que se agota, o se agotó», declaró David Mora, analista sénior en México del International Crisis Group. «Es como que se extinguen estos grandes capos».
Expertos ven en este fallo el colapso de la figura del líder absoluto, un tipo de narco que pasó de cultivar hierba a dominar todas las facetas del tráfico de drogas y desafiar al Estado. Sin embargo, David Mora advierte que si bien «el problema del narcotráfico y la violencia no se extingue: continúa, y van en ascenso otras figuras».
La asociación entre Zambada y Guzmán fue clave para la génesis del cartel de Sinaloa. Aunque manejaban operaciones distintas, compartieron medios de transporte que incluían aviones, submarinos, lanchas rápidas y barcos para llevar toneladas de cocaína a grandes ciudades estadounidenses.
En contraste con el perfil legendario de «El Chapo», quien protagonizó fugas carcelarias en México, Zambada mantuvo un perfil más discreto. Su captura ocurrió en Texas tras lo que se cree fue una trampa tendida por Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de «El Chapo», durante un supuesto encuentro de negocios.
La caída de Zambada desató una guerra interna dentro del grupo criminal: enfrentamientos entre sus hombres, conocidos como «Los Mayos», y los herederos de Guzmán, apodados «Los Chapitos». Este conflicto ha estremecido la región de Sinaloa. Otros líderes que aguardan su turno ante la justicia estadounidense incluyen a Vicente Carrillo Fuentes, líder del cartel de Juárez, y Rafael Caro Quintero, acusado de ordenar el asesinato del agente antidrogas Enrique Camarena en 1985.
La evolución del crimen organizado muestra una adaptación constante. Ante las pérdidas de líderes e la incorporación de drogas sintéticas como la metanfetamina y el fentanilo, los carteles han comenzado a fragmentarse, buscando ahora «estructuras de liderazgo más resilientes e interconectadas», según Ray Donovan, exjefe de operaciones de la DEA.
La sentencia contra Zambada subraya que la era del líder único y todopoderoso está llegando a su fin. El panorama criminal se aleja de esa figura centralizada para adoptar modelos más descentralizados y complejos en México.
Redacción basada en reportes de BBC Mundo. Ver fuente original.