Economía
Estados unidos y China intensifican disputa por energía global
La carrera entre Estados Unidos y China por el control del dominio energético global se intensifica mientras los mercados mundiales de energía luchan por recuperarse tras la tensión en el estrecho de Ormuz. Ambos países, bajo las políticas de Donald Trump y Xi Jinping respectivamente, buscan consolidar sus posiciones en un futuro donde las renovables podrían desplazar a los combustibles fósiles.
La actual disputa por la energía mundial tiene sus raíces en el cambio climático y la necesidad de diversificar las fuentes energéticas. Estados Unidos, bajo el liderazgo del presidente Donald Trump, ha apostado fuertemente por aumentar la producción de petróleo y gas natural a través de técnicas como la fracturación hidráulica o fracking. Por su parte, China ha invertido masivamente en tecnologías limpias y energías renovables.
Según Andreas Goldthau, experto en energía entrevistado por DW, Estados Unidos intenta utilizar su riqueza energética para influir en otros países ricos en recursos como Venezuela. En contraste, China ha reconocido su dependencia a la importación de petróleo y gas y está implementando medidas para reducir dicha dependencia.
«Los chinos son los mayores inversores en energías renovables y tecnologías limpias. Y, entretanto, China es líder en aquellas tecnologías que son necesarias para controlar la transición energética»
China ha logrado avances significativos en el desarrollo de paneles solares, baterías de almacenamiento y vehículos eléctricos. Actualmente fabrica entre un 60 y un 70 por ciento de todos los coches eléctricos del mundo, según la Agencia Internacional de Energía (AIE) y McKinsey. Además, China controla cerca del 80 por ciento de la cadena de suministros mundial de energía fotovoltaica.
En el sector eólico, China representó aproximadamente el 72 por ciento del mercado mundial de turbinas nuevas en 2025, según datos de la Asociación Mundial de Energía Eólica (WWEA) y Bloomberg New Energy Finance. Ocho de los diez fabricantes líderes a nivel mundial son compañías chinas como Goldwind o Envision.
Las exportaciones de tecnología verde de China se cuadruplicaron entre 2020 y 2025, según cálculos del centro de estudios energéticos Ember. Para 2025, el sector de la energía limpia contribuyó con más de un tercio al crecimiento total del PIB chino.
En contraste, Estados Unidos bajo Trump ha frenado las energías renovables mientras expande agresivamente los combustibles fósiles. El secretario de Energía Chris Wright, fundador y exdirector ejecutivo de Liberty Energy, la segunda mayor empresa de fracking en Norteamérica, ha promovido el aumento de la producción nacional de petróleo y gas.
En resumen, mientras China avanza hacia una economía menos dependiente del petróleo y más centrada en las energías renovables, Estados Unidos busca mantener su dominio en los combustibles fósiles. Este contraste refleja las diferentes estrategias económicas y políticas de ambos países.
Redaccion basada en reportes de DW Español. Ver fuente original.