Perú
El Niño amenaza con agravar la inseguridad alimentaria en Perú
El fenómeno de El Niño amenaza con agravar la inseguridad alimentaria en el país debido a la combinación de una inflación elevada y la posible interrupción de las cadenas de suministro. El impacto climático podría borrar los avances logrados en años previos, afectando principalmente a los hogares con presupuestos rígidos.
En el último periodo registrado, el 33.6% de la población enfrentó una situación de inseguridad alimentaria moderada o grave, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Aunque esta cifra es menor que en años anteriores, sigue siendo superior a los niveles registrados hace una década.
Datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) revelan que, solo en 2025, la falta de acceso a alimentos afectó a más de 10 millones de personas. Esta problemática es especialmente crítica para los sectores más vulnerables, alcanzando al 42% de los peruanos en situación de pobreza y al 49.7% de quienes viven en pobreza extrema.
La situación se complica por una inflación que alcanzó sus niveles más altos en tres años en agosto de 2026, impulsada por el costo de los combustibles y problemas en el abastecimiento. En el último año, los precios de los alimentos subieron un 3.99% en Lima y un 3.78% a nivel nacional, reduciendo el poder adquisitivo de las familias que no ven incrementos en sus ingresos.
Impacto del clima en la producción
Foto: commons.wikimedia.org
El fenómeno de El Niño no solo encarece los productos, sino que pone en riesgo la disponibilidad física de los alimentos debido a temperaturas extremas y lluvias intensas. En la costa norte, estas condiciones pueden afectar cultivos clave como el arroz, limón, plátano y mango, mientras que en la sierra sur, la sequía impacta directamente a las zonas de producción.
La vulnerabilidad es crítica en las zonas rurales, donde más del 40% de la población practica el autoconsumo de lo que siembra. En departamentos como Puno, Ayacucho y Huancavelica, la coincidencia entre la inseguridad alimentaria y las zonas expuestas a la sequía genera un escenario de alta criticidad para la seguridad alimentaria de la población.
Ante este escenario, expertos advierten que el Estado debe anticipar medidas de apoyo para los hogares más vulnerables antes de que la emergencia se consolide. La prioridad debe ser garantizar que los productos básicos lleguen a los mercados y a las mesas de las familias afectadas por la crisis climática.
El riesgo también se extiende a la logística, ya que las lluvias intensas pueden dañar carreteras y puentes, encareciendo el transporte desde las zonas agrícolas hacia los centros de consumo.
Carolina Trivelli, investigadora del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), advirtió sobre la urgencia de una respuesta estatal planificada:
«Hay que tener listos los paquetes de ayuda para las familias. En ese caso, ¿qué vamos a hacer? ¿Vamos a dar bonos, a donar alimentos o dinero a las ollas comunes de cada ciudad para que alimenten a la gente? Ese plan deberíamos conocerlo todos».
Redacción basada en reportes de Gestión. Ver fuente original.