Economía
ESTADOS UNIDOS | EE.UU. y Irán intensifican combates en el Golfo Pérsico, afectando exportación global de petróleo
La amenaza geopolítica en el Golfo Pérsico ha escalado más allá del estrecho de Ormuz, poniendo en riesgo las principales rutas marítimas de energía mundial. La intensificación de los combates entre Estados Unidos e Irán está generando nuevas interrupciones críticas para la exportación global de petróleo y gas.
El Estrecho de Ormuz es una vía marítima crucial, ya que históricamente ha sido el punto de entrada al mercado internacional para aproximadamente el 20% del Gas Natural Licuado (GNL) mundial. Además, según datos previos a la guerra, alrededor del 20% del petróleo global transitaba por esta estrecha arteria hacia Asia y el Océano Índico.
La situación se ha vuelto crítica tras los recientes ataques de Irán contra petroleros, así como el disparo de drones y misiles en instalaciones militares clave ubicadas en Baréin, Kuwait y Jordania. Estos incidentes han provocado que el tráfico marítimo prácticamente se detenga nuevamente, mientras EE. UU. reactiva su bloqueo naval a puertos iraníes.
«El progreso limitado logrado tras el alto el fuego de junio ha desmoronado efectivamente ahora», advirtió la empresa griega de gestión de riesgos marítimos MARISKS, señalando que la probabilidad de una mayor escalada sigue siendo muy alta.
Rutas alternativas y el riesgo global
Ante las interrupciones en Ormuz, los productores de petróleo y gas del Golfo están buscando desesperadamente rutas de exportación alternativas. Aunque Arabia Saudí (con su Oleoducto Este-Oeste) y Emiratos Árabes Unidos (EAU) cuentan con oleoductos que evitan el estrecho, estos sistemas solo pueden desviar un máximo de 8,8 millones de barriles de petróleo al día.
La preocupación radica en que la amenaza iraní se extiende a esta infraestructura alternativa. Los analistas advierten que nuevos ataques contra refinerías, puertos y oleoductos podrían hacer que el conflicto sea aún más costoso para toda la región, generando escasez de combustible global.
Los expertos señalan que si los conflictos continúan escalando, podría abrir un segundo frente en el Mar Rojo. Los petroleros destinados al mercado asiático tendrían que pasar por el estrecho de Bab el-Mandeb, una vía marítima vulnerable a ataques desde Yemen, lo cual obligaría potencialmente a evitar incluso el Canal de Suez.
A pesar de los desafíos logísticos y la presión geopolítica, EAU está buscando activamente ampliar su infraestructura existente y construir un nuevo puerto con terminal de contenedores en su costa este. Por su parte, Irán ha demostrado estar dispuesto a aumentar el costo económico de cualquier ataque contra sí mismo, amenazando directamente el suministro energético mundial mediante bloqueos o ataques a otras infraestructuras del Golfo.
Foto: www.dw.com
Para complicar aún más la situación, los países como Irak, Kuwait y Qatar dependen en gran medida de Ormuz. Aunque el transporte marítimo es la vía más económica para mover petróleo, los buques se ven atrapados en un complejo tira y afloja que pone en riesgo las cadenas de suministro globales.
Redacción basada en reportes de DW Español. Ver fuente original.