El anuncio fue realizado por Hung Cao, el Secretario Naval interino, durante una audiencia ante el Comité Subcomité de Asignaciones de Defensa del Senado de Estados Unidos este jueves. Este desarrollo ocurre en un momento de alta tensión geopolítica, ya que la venta de armamento fue el centro de conversaciones recientes entre el presidente Donald Trump y el líder chino Xi Jinping en Beijing.
Cao explicó que la decisión de detener la venta tiene como objetivo asegurar el suministro de municiones necesarias para las operaciones denominadas «Epic Fury». Sin embargo, el funcionario aclaró que las ventas militares al extranjero continuarán si la administración lo considera necesario. Para avanzar con la transacción, se requiere la aprobación formal del Secretario de Defensa, Pete Hegseth, y del Secretario de Estado, Marco Rubio.
Implicaciones de la pausa en la venta armas Taiwán
La decisión de suspender el paquete de defensa ha generado reacciones de preocupación en la región. William Yang, analista senior de Asia Noreste en The Crisis Group, señaló que esta pausa podría «exacerbar la ansiedad y el escepticismo sobre el apoyo de EE. UU. a Taiwán». Por su parte, el primer ministro taiwanés, Cho Jung-tai, confirmó a la prensa que Taiwán seguirá buscando adquirir armamento para fortalecer sus defensas.
«Por ahora, estamos haciendo una pausa para asegurar que tengamos las municiones que necesitamos para Epic Fury —las cuales tenemos en abundancia—, pero las ventas militares al extranjero continuarán cuando la administración lo considere necesario»
El paquete de armas, si se aprueba, superaría el récord de $11 mil millones que Trump había autorizado previamente para la isla. A nivel diplomático, la situación es compleja: China reclama a Taiwán como parte de su territorio y objeta el apoyo continuo, aunque no oficial, de Washington a Taipéi. El gobierno estadounidense, aunque no reconoce oficialmente a Taiwán, mantiene su compromiso de ayudar a la isla a defenderse bajo la Ley de Relaciones Taiwán-Estados Unidos de 1979.
Trump ha mantenido una postura de señales mixtas, confirmando haber discutido la venta con Xi y sugiriendo que el paquete podría utilizarse como una «ficha de negociación». Además, el exmandatario ha manifestado que consideraría hablar directamente con el presidente taiwanés, William Lai Ching-te. Este tipo de movimiento rompería con un protocolo diplomático de cuatro décadas que ha existido en contra de las conversaciones directas con el líder taiwanés, lo que casi con certeza provocaría una reacción airada por parte de Beijing.