Actualmente, la isla enfrenta una situación de colapso en múltiples frentes. La economía se hunde, un panorama que se manifiesta en apagones masivos que paralizan el funcionamiento del país. Además, la escasez de combustible ha afectado sectores vitales, golpeando desde el transporte cotidiano hasta el funcionamiento de los hospitales.
Sin embargo, el poder en Cuba no se sostiene únicamente por la figura de Miguel Díaz-Canel. Los pilares del sistema incluyen al Partido Comunista, las Fuerzas Armadas y GAESA, un conglomerado económico de gran tamaño controlado por los militares. Según el historiador cubanoamericano Michael Bustamante, el régimen llega debilitado, pero mantiene estructuras de control fundamentales.
Los pilares de poder del sistema cubano
«Raúl Castro, con sus 94 años, sigue siendo una figura clave que tendría que aprobar cualquier decisión de cierta magnitud»
Esta estructura de poder es compleja, y Bustamante advierte que, pese a la crisis, el Estado sigue manteniendo un monopolio sobre el uso de la fuerza. La pregunta central, por lo tanto, se centra en si el sistema es irreversiblemente vulnerable o si aún puede encontrar vías para sobrevivir.
A esta dinámica interna se suman factores externos de presión. Entre ellos, se menciona la presión de Donald Trump sobre el suministro de petróleo y las conversaciones discretas que se están llevando a cabo con distintos sectores del poder cubano. Estos elementos alimentan un debate que parecía imposible hace pocos años: la posibilidad de un cambio profundo en la isla.
El régimen, aunque debilitado por la crisis económica, sigue siendo un ente complejo que debe gestionar la tensión entre sus estructuras militares, su partido político y sus líderes.
Redaccion basada en reportes de El Confidencial. Ver fuente original.