Perú
Conflictos de interés ponen en jaque investigaciones del caso Lava Jato en Perú
La reciente conformación de la Comisión Muñante ha sido señalada por graves conflictos de interés que comprometen la imparcialidad en las investigaciones contra el caso Lava Jato. La estructura del grupo revela una red de vínculos entre sus miembros y los actores investigados en este escándalo de corrupción.
La conformación de esta comisión se produce en un escenario donde Keiko Fujimori, tras asumir la presidencia, consolida el dominio de Fuerza Popular sobre las decisiones políticas. La coalición que ha gobernado desde el Congreso busca ahora trasladar el centro de gravedad del poder hacia el Ejecutivo para facilitar el control del país y debilitar las investigaciones anticorrupción.
Uno de los focos principales de controversia es la participación de Luis Pacheco Mandujano como asesor de la comisión. El abogado fue vinculado con el prófugo Gonzalo Monteverde, señalado por Odebrecht como una pieza clave en el lavado de dinero para el pago de coimas en la denominada Caja 2.
El propio presidente de la comisión, Alejandro Muñante, pertenece a Renovación Popular, partido investigado por transacciones con Odebrecht y la empresa OAS. Asimismo, la experta legal Katherine Ampuero fue anteriormente jefa del gabinete de asesores de dicha bancada y resultó electa como senadora por el mismo partido.
Conflictos en la investigación
Otro caso es el de Wilber Medina, quien actuó como experto legal pero posee vínculos con figuras como Alan García y el actual mandatario Rafael López Aliaga. La participación de estos actores se dio en un contexto donde Renovación Popular presionó al Ejecutivo para destituir a Silvana Carrión, la procuradora ad-hoc del caso Lava Jato.
La presión política hacia Carrión surgió tras una solicitud de López Aliaga para obtener información sobre sus procesos judiciales en Estados Unidos. La fiscalía ya contaba con los mecanismos necesarios para obtener dichos datos sin necesidad de gestiones adicionales por parte de la bancada parlamentaria.
A pesar de las alertas, el informe de la Comisión Muñante fue diseñado para descalificar las investigaciones del caso Lava Jato y Cuellos Blancos. La estructura interna del grupo sugiere que los miembros priorizaron la protección de intereses políticos sobre la transparencia judicial en estos tiempos interesantes.
La destitución de Silvana Carrión se produjo tras una serie de gestiones políticas coordinadas por el propio Alejandro Muñante. Este movimiento ocurrió poco después de que la fiscalía solicitara incluir a Renovación Popular como tercero civilmente responsable en el caso.
Redacción basada en reportes de IDL-Reporteros. Ver fuente original.