El Centro de Seguimiento de los Desplazamientos Internos (IDMC) y el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) señalaron que los conflictos fueron responsables de 32,3 millones de nuevos movimientos geográficos, una cifra que representa un aumento del 60% respecto al año anterior. Los movimientos por violencia superaron significativamente a los causados por fenómenos naturales, que sumaron 29,9 millones de personas.
Los conflictos emergentes en regiones específicas fueron los principales motores de esta crisis. El reporte destacó que solo Irán y la República Democrática del Congo (RD Congo) representaron dos tercios de todos los nuevos desplazamientos internos provocados por guerras en 2025, con aproximadamente 10 millones de personas en cada caso. Además, la situación en Haití, afectada por la ola pandillera, sumó casi un millón de personas desplazadas.
Liderazgo de crisis por conflicto armado
El desplazamiento interno de decenas de millones de personas es calificado por los expertos como una señal del colapso global en la prevención de conflictos y la protección básica de los civiles. Sudán, devastado por la guerra civil, lideró el registro con más de nueve millones de personas desplazadas por tercer año consecutivo. Le siguieron Colombia (7,2 millones), Siria (6 millones), Yemen (4,8 millones) y Afganistán (4,4 millones).
«El desplazamiento interno de decenas de millones de personas es una señal del colapso global de la prevención de conflictos y la protección básica de los civiles»
En contraste con los movimientos por conflicto, los desplazamientos por desastres naturales mostraron una caída del 35% en comparación con los niveles excepcionalmente altos de 2024. No obstante, las cifras de 2025 se mantuvieron un 13% por encima del promedio anual de la última década.
El informe detalló que, si bien los incendios forestales se han convertido en un factor de desplazamiento cada vez más importante, con casi 700.000 casos solo en 2025, los principales países afectados por fenómenos naturales fueron Filipinas (10,7 millones), China (3,5 millones) y Pakistán (3 millones).
Los organismos de monitoreo alertaron sobre retos operativos críticos, señalando que la disponibilidad de datos ha disminuido en un 15% de los países monitoreados. Esta reducción en la información fiable dificulta la comprensión de las mayores necesidades y los riesgos en las zonas afectadas.