Mundo

Bad Bunny visita Perro Negro en Medellín y potencia el reguetón

La visita de Bad Bunny a Perro Negro, la discoteca de Medellín, catapultó la fama del género, consolidando la reputación de que el perreo de Medellín es muy único. Este evento, ocurrido en 2022, puso en el foco internacional a la ciudad, demostrando el poder cultural del reguetón.

Publicado

el

Karol G cantando en Coachella 2026 vestida con los colores de la bandera de Colombia.. Tomada por: BBC Mundo

La trayectoria del reguetón es un proceso de migración cultural. Según Brendan Frizzell, estudiante de doctorado, el género tiene sus raíces en Panamá, donde entre las décadas de 1960 y 1970, los migrantes antillanos introdujeron subgéneros como el mento, el ska y el dancehall. Posteriormente, Andrea Yepes recuerda que el género pasó por Nueva York, donde productores puertorriqueños comenzaron a trabajar el *underground*.

En Puerto Rico, el reguetón se consolidó sobre pistas de reggae importadas, vinculándose a letras que denunciaban la opresión policial y la discriminación racial. Fue a partir de finales de los años noventa y principios de los 2000 cuando artistas boricuas como Daddy Yankee, Don Omar y Tego Calderón lideraron su internacionalización, expandiéndolo por América Latina.

La transformación del sonido en Medellín

El cambio más ocurrió a principios de la década de 2010. Alejandro Cardona, dueño de Perro Negro, explicó que el reguetón que llegaba inicialmente desde Puerto Rico era más amateur y con peor calidad de sonido. El golpe de efecto llegó cuando productores locales, como Sky (el productor de «Rompiendo el bajo») y J Balvin, desarrollaron una senda basada en un sonido más profesional y universal.

«El perreo de Medellín es muy único porque es más globalizado. Colombia le bajó un tono a las letras, las hizo más escuchables para más generaciones»

Esta globalización ha convertido a la ciudad en un destino de culto. Yenifer Cárdenas, guía en el barrio Comuna 13, señala que el género es parte de la identidad actual de Medellín, impulsando el turismo. Los artistas locales, como Maluma, Karol G o Feid, han logrado convertir la ciudad en un centro de atracción para los amantes de la rumba.

Publicidad

Sin embargo, el auge turístico ha traído desafíos económicos. Los días en que BBC Mundo visitó la ciudad coincidieron con tres conciertos de Bad Bunny a fines de enero de 2026, lo que disparó la demanda hotelera. Esta popularización como destino de ocio, no obstante, acusa retos de gentrificación, subida de alquileres, consumo de drogas y turismo sexual.

Cardona, quien también recuerda que Medellín ha sido punto de paso para otros géneros, afirmó que la ciudad tiene una historia marcada por la industria musical, siendo un «caldo de cultivo para muchos géneros». Así, el reguetón, al igual que el tango o la salsa, llega, triunfa y se reexporta con otro sello.


Redaccion basada en reportes de BBC Mundo. Ver fuente original.

Publicidad

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tendencias

Salir de la versión móvil