Economía

Aumento del petróleo y tensión EE.UU.-Irán desatan alarma por inflación y tasas

El repunte global del petróleo y la escalada de la guerra entre Estados Unidos e Irán han desatado alarmas de inflación y tasas más altas. Esta coyuntura ha provocado un fuerte desvío de capitales en los mercados de deuda, elevando los costos de endeudamiento para los países.

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Una mujer consulta sobre sus finanzas en una oficina bancaria ante el impacto de la inflación y el alza del petróleo. Foto de: Gestión

El detonante de esta presión es el alza de los precios del crudo Brent, que subió un 7% hasta alcanzar US$ 95 el barril, y del WTI de Texas en 5% a US$ 90. Este aumento, sumado a la crisis de suministro en el estrecho de Ormuz, ha generado procesos inflacionarios en la región. Como resultado, los inversionistas exigen mayores retornos a los gobiernos para proteger sus rendimientos reales.

La reacción de los mercados fue inmediata: se desató un ‘sell off’ o venta a gran escala de bonos gubernamentales. Esto provocó una caída drástica en los precios de la deuda y, simultáneamente, una trepada de sus rendimientos a niveles récord. Así, las tasas de bonos del Tesoro de EE. UU. alcanzaron un pico de 18 años, llegando a 4.799%. Las tasas de papeles de Inglaterra se situaron en 5.25%, y la de Japón alcanzó su nivel más alto en 30 años.

Impacto en la deuda y la inflación local

Los títulos de Perú se sumaron a esta tendencia global, pues su tasa de bonos se elevó en las últimas dos jornadas de 5.9% a 5.92%, su cota más alta en tres meses. A nivel regional, la inflación también mostró signos de alarma: la Eurozona reportó un aumento a 3.3% en agosto, y en el país, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) saltó a 4.4%, marcando máximos desde 2023.

Imagen ilustrativa: Edificio del gobierno peruano
Foto: commons.wikimedia.org

La alta cotización del crudo eleva las expectativas de mayores tasas de interés por parte de los bancos centrales. Los analistas señalan que esta dinámica afecta principalmente al «tramo corto y medio de la curva soberana», lo que se traduce en un mayor costo de endeudamiento a largo plazo para el Gobierno. Esta situación podría trasladarse directamente a las tasas de interés de los créditos que toman las familias y empresas.

Según Alfredo Thorne, director de Thorne Associates, “un nudo gordiano” se configura en torno a la guerra en Irán, pues no tiene fecha de término visible. Por ello, anticipó que la inflación en Perú recién volverá al rango meta del BCRP –entre 1% y 3% anual– en marzo del 2027, aunque proyectó que, tras ello, seguirá en la parte alta de ese intervalo hasta fin del 2028. Entre tanto, el costo de vida seguirá al alza por el repunte de los combustibles, fertilizantes y de los derivados del petróleo en general, a lo que se agrega el impacto del fenómeno de El Niño. En tal sentido, advirtió que hay un riesgo alto de que en Perú el BCRP tenga que elevar su tasa de interés de 4.25% a 4.50% en lo que resta del año.

Finalmente, los temores se centran en la situación fiscal de EE. UU., lo que influye más en las tasas de largo plazo (a 20 o 30 años). Esta circunstancia afecta a quien solicita un préstamo, así como a quien posee un bono de una empresa, pues a mayor tasa de interés, menor es el precio del bono.

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Foto de archivo (2012): Departamento del Tesoro de EE.UU.
Foto: commons.wikimedia.org

Redacción basada en reportes de Gestión. Ver fuente original.

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