El gobernador Octavio Guzmán calificó este ataque como una «tragedia» y advirtió sobre el potencial para un aumento en los ataques terroristas. Según las imágenes compartidas por Guzmán, varios vehículos fueron volteados debido a la fuerza del estallido y se observa un cráter grande en la carretera.
El presidente Gustavo Petro responsabilizó al jefe criminal Iván Mordisco por el ataque. Mordisco es uno de los más buscados en Colombia y fue parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) antes de optar por no adherirse al acuerdo de paz firmado en 2016.
Este incidente se suma a una serie de ataques con explosivos que han ocurrido en los últimos días en el Valle del Cauca y Cauca, afectando principalmente a civiles. Según el comandante de las Fuerzas Armadas colombianas, Hugo López, al menos 26 incidentes similares se han reportado en la región.
El ataque tuvo lugar un mes antes de las elecciones presidenciales programadas para el próximo 31 de mayo. La seguridad es uno de los temas centrales de la campaña electoral y varios candidatos, como Paloma Valencia del partido Centro Democrático, han llamado a tomar medidas inmediatas contra la violencia.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, lideró una delegación en Cali para evaluar la situación después de los ataques reportados el viernes. Estos incidentes han llevado al gobierno a enviar altas autoridades militares y policiales a la región afectada.
La violencia en esta parte del país ha sido un problema persistente, con grupos armados que no se adhirieron al acuerdo de paz continuando sus actividades ilegales. Estos ataques demuestran el desafío que enfrenta Colombia para mantener la seguridad y estabilidad en áreas rurales.
Redaccion basada en reportes de DW English. Ver fuente original.