Perú
Amenazas a través de WhatsApp afectan a más de tres millones de limeños
Más de 3.2 millones de personas en Lima han recibido amenazas a través de WhatsApp, consolidando este canal como el principal vehículo para la extorsión digital en la capital. El fenómeno responde a una rápida migración delictiva hacia plataformas virtuales ante la falta de medidas efectivas por parte de las autoridades.
El uso de herramientas tecnológicas ha transformado la dinámica criminal en el territorio nacional. Según el último reporte del observatorio del crimen y la violencia de CHS y Credicorp, realizado con una encuesta de Ipsos, el 29% de los usuarios reportó recibir mensajes sospechosos o fraudulentos por WhatsApp.
Este canal ha desplazado a otros medios tradicionales; mientras que hace un año el SMS era el método predominante (27%), hoy es el menos utilizado en todos los niveles socioeconómicos. En Lima, la incidencia de este tipo de comunicaciones criminales vía WhatsApp alcanzó un 38% en el reporte de junio pasado.
Desafíos en la seguridad digital
La problemática ha generado críticas sobre la efectividad del estado de emergencia, ya que este mecanismo no permite controlar el espacio virtual donde se originan las amenazas. Ante esta situación, expertos sugieren la ratificación del Segundo Protocolo del Convenio de Budapest para agilizar la obtención de datos de los titulares de cuentas criminales ante empresas como Meta.
El acceso inmediato a esta información permitiría que el Ministerio Público y la Policía actúen con mayor rapidez frente a los delincuentes. Actualmente, realizar este trámite por la vía regular podría tomar hasta dos años, tiempo insuficiente para frenar las acciones de extorsión en curso.
«El vehículo que se utiliza para la extorsión es Facebook y WhatsApp. Por eso el estado de emergencia no funciona porque es control de territorio. Tú (como autoridad) no controlas el espacio virtual con el estado de emergencia, y es ahí donde corren los mensajes extorsivos»
Especialistas recomiendan a la población no responder a mensajes sospechosos ni agregar números que ofrezcan supuestas oportunidades laborales. Además, se aconseja utilizar aplicaciones para identificar llamadas, dado que datos personales filtrados de instituciones financieras terminan en el mercado negro y son utilizados por delincuentes o empresas tercerizadoras.
El informe advierte que la falta de un proyecto de inversión para adquirir tecnología capaz de procesar información masiva dificulta una respuesta integral contra estos delitos. El objetivo es evitar que los usuarios se conviertan en víctimas tras interactuar con cuentas fraudulentas.
Redacción basada en reportes de Gestión. Ver fuente original.