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Algoritmos revolucionan estudio poblacional gallineta chica Argentina

En las estepas de Santa Cruz, Argentina, los algoritmos de inteligencia artificial están revolucionando el estudio poblacional gallineta chica Argentina. Científicos argentinos han logrado desarrollar métodos inéditos para contar y monitorear a esta enigmática ave, considerada Vulnerable por la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

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La gallineta chica, creída extinta, fue redescubierta en los juncales de Santa Cruz, Patagonia argentina. Foto de: Ignacio Roesler

La gallineta chica (*Rallus antarcticus*) habita los densos humedales de la Patagonia austral, un ecosistema alejado del contacto humano y sometido a bajas temperaturas. Su naturaleza esquiva y el tupido crecimiento de los juncos la hacen casi inaccesible para la observación directa. Por ello, los investigadores se vieron obligados a cambiar el enfoque: la clave para el monitoreo reside en el sonido.

Desde hace dos años, un equipo de la Fundación Macá Tobiano y la Universidad de Buenos Aires ha estado estudiando los cantos de la especie. Al registrar sonidos de campo, los científicos entrenan un software especializado que es capaz de distinguir a cada individuo por su vocalización única. El biólogo Ignacio Roesler, director de la Fundación Macá Tobiano, enfatiza la dificultad de la tarea, señalando:

«Como los juncales están tupidos, casi no se la puede ver. Hay que detectarlas casi exclusivamente por el sonido»

Amenazas que reducen su hábitat en la Patagonia

La situación de la especie es crítica. Históricamente, el área de distribución de la gallineta chica se había reducido en casi un 80% desde principios de la década de 2000. Los principales factores de esta disminución incluyen el sobrepastoreo, la instalación de estancias con ganado vacuno y ovino, y la llegada de especies invasoras.

Foto de archivo (2005): Llanuras de Patagonia
Foto: commons.wikimedia.org

Roesler señala que la pérdida del rastro de la gallineta coincidió con la liberación del visón americano (*Neovison vison*), un depredador acuático. A estas amenazas se suman las variaciones en los niveles de agua de las cuencas, causadas por el cambio climático, lo cual impacta directamente en los pequeños pantanos donde la ave se refugia.

Para complementar el trabajo de campo, los científicos están construyendo modelos computacionales basados en el estudio de la siringe, el órgano vocal de las aves. Estos modelos recrean los sonidos de la especie y sus posibles variaciones, lo que permite un análisis más profundo de su comportamiento.

La bibliografía sobre la especie sigue siendo escasa, lo que ha requerido esfuerzos notables. Aunque se creyó que la gallineta chica se había registrado por última vez en 1959, fue en enero de 1998 cuando el biólogo Juan Mazar Barnett detectó cantos similares en los bañados del Río Chico, Santa Cruz. Este redescubrimiento fue clave para reactivar el estudio poblacional gallineta chica Argentina.

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Actualmente, la tarea de mapeo y estudio de vocalizaciones es llevada a cabo por Roesler, junto a los biólogos Juan Krapovickas y el físico Gabriel Mindlin. Estos trabajos se complementan con acciones en territorio, donde se promueven buenas prácticas de manejo con ganaderos locales, como la rotación y los cierres de áreas de pastoreo para proteger el hábitat de la ave.


Redaccion basada en reportes de Mongabay Perú. Ver fuente original.

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