Economía
Alemania firma acuerdo histórico con Argentina para GNL
Argentina y Alemania firmaron un acuerdo histórico para la exportación de gas natural licuado (GNL) que podría marcar el inicio de una transformación estructural en la economía argentina. El 4 de marzo, la empresa estatal alemana SEFE adquirió dos millones de toneladas anuales de GNL a Southern Energy S.A., un consorcio argentino, durante ocho años.
Este acuerdo surge en medio de una crisis geopolítica que ha llevado a Europa a diversificar sus fuentes energéticas. Alemania nacionalizó Gazprom Germania y la reconfiguró como SEFE para asegurar su suministro energético independiente del gas ruso. El contrato con Argentina, el primero a largo plazo con un proveedor sudamericano, refuerza la estrategia de diversificación alemana.
Para Carl Moses, economista y asesor de empresas en Argentina y Alemania, este acuerdo es «un hito histórico» que demuestra la confianza de Alemania en el potencial energético de Argentina. Según Hans-Dieter Holtzmann, director del proyecto para América Latina de la Fundación Friedrich Naumann, el contrato con Argentina permite a Alemania reducir su dependencia de unos pocos proveedores vulnerables a crisis geopolíticas.
El gas natural licuado proveniente del yacimiento Vaca Muerta en Neuquén será transportado por gasoductos hasta la costa atlántica, donde se instalarán dos plantas flotantes para su licuefacción. La primera entrega está prevista para finales de 2027, con una capacidad total de exportación que podría alcanzar los seis millones de toneladas anuales en 2028.
El consorcio argentino Southern Energy S.A., formado por empresas como YPF y Pan American Energy, invertirá cerca de 15.000 millones de dólares para desarrollar la infraestructura necesaria. Las proyecciones indican que las exportaciones energéticas generadas por este proyecto podrían superar los 20.000 millones de dólares entre 2027 y 2035, dependiendo del precio internacional del GNL.
Según Gabriel Puricelli, analista de política internacional en Argentina, la cuestión clave es si este acuerdo servirá para el desarrollo integral del país o se convertirá simplemente en una economía de enclave que genera riqueza sin distribuirla equitativamente entre los ciudadanos.
El contrato está inscrito dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), creado por el Gobierno argentino, que ofrece exenciones impositivas y seguridad jurídica a grandes proyectos. Según Moses, este marco regulatorio permite adelantar inversiones importantes antes de la estabilización macroeconómica del país.
Redaccion basada en reportes de DW Español. Ver fuente original.